‪#‎hoysupe‬ de que color ve el cielo un astronauta.

Bueno, si no está trabajando allá arriba, lo ve del mismo color que un plomero. Nosotros, los que vivimos pegados al suelo, vemos el cielo azul, las nubes blancas y atardeceres que disfrutamos cual postales anaranjadas y violetas.

Sin embargo, “Porque ese cielo azul que todos vemos, no es cielo, ni es azul. Lástima grande que no sea verdad tanta belleza”. Lupercio Leonardo de Argenzola.

Somos víctimas de nuestros sentidos ya que la realidad que percibimos esta filtrada por ellos. Muchos creemos o hemos creído que la luz se limita a la claridad con que nuestros ojos perciben las cosas, cuando es de día o cuando encienden la lámpara de su recámara. Pero la luz es mucho más que eso. La luz es energía. Son ondas y partículas. Un científico a modo de broma dijo en una reunión que deberían de referirse a esta singularidad de la luz como “ondulas”.

La luz visible es radiación electromagnética que va del violeta al rojo. Esto quiere decir que la luz blanca es una mezcla de los siete colores del arco iris. Son radiaciones que hoy reconocemos como formas ondulatorias, de diversa longitud de onda, las cuales excitan el ojo humano, determinando la percepción de los citados colores. (Asimov 86)

La descomposición de la luz en los colores del arco iris por Newton condujo a la espectroscopía, que ha resultado ser la clave de gran parte de lo que sabemos hoy acerca del cosmos.

¿Por qué vemos a una rosa roja del color rojo?

Las rosas rojas se ven rojas debido a que todos los cuerpos tienen un poder difusor distinto para colores distintos. Cuando una rosa roja es iluminada con luz solar esta absorbe casi todas las longitudes de onda visibles. Casi. Lo que significa casi todos los colores, excepto el rojo que se difunde. Por eso la rosa se ve roja.

La misma razón aplica para las nubes que se ven blancas. Tienen muchas gotitas de agua o cristales de hielo que dispersan la luz por completo, viéndose blancas.

¿Por qué el cielo se ve azul?

Nuestro planeta está envuelto en un capullo llamado atmósfera, compuesta de moléculas de agua, gas, polvo y ceniza. En fin, de átomos. Millones de ellos. La luz blanca al viajar desde el Sol “choca” con estas partículas que hacen la función del prisma de Newton, descomponiendo la luz en su espectro. El color azul es el que menos se dispersa debido a su corta longitud de onda. Si le añadimos que nuestros ojos son más sensibles al color azul y no al violeta, el resultado es que vemos el cielo de ese color.

En el horizonte la luz azul, ya no se dispersa, sino que se disipa, pues tiene que viajar más a través de la atmósfera. Cuando el Sol se hunde en el horizonte, las longitudes de ondas largas del extremo rojo del espectro, comienzan a aparecer. Cuanto mas cantidad de polvo hay, mas probable es que el Sol se ponga entre despliegues de rojos.

De que color ve un astronauta el cielo

De que color ve un astronauta el cielo

Somos víctimas de nuestros sentidos ya que la realidad que percibimos esta filtrada por ellos. Muchos creemos o hemos creído que la luz se limita a la claridad con que nuestros ojos perciben las cosas, cuando es de día o cuando encienden la lámpara de su recámara. Pero la luz es mucho más que eso. La luz es energía. Son ondas y partículas. Un científico a modo de broma dijo en una reunión que deberían de referirse a esta singularidad de la luz como “ondulas”.

La luz visible es radiación electromagnética que va del violeta al rojo. Esto quiere decir que la luz blanca es una mezcla de los siete colores del arco iris. Son radiaciones que hoy reconocemos como formas ondulatorias, de diversa longitud de onda, las cuales excitan el ojo humano, determinando la percepción de los citados colores. (Asimov 86)

La descomposición de la luz en los colores del arco iris por Newton condujo a la espectroscopía, que ha resultado ser la clave de gran parte de lo que sabemos hoy acerca del cosmos.

¿Por qué vemos a una rosa roja del color rojo?

Las rosas rojas se ven rojas debido a que todos los cuerpos tienen un poder difusor distinto para colores distintos. Cuando una rosa roja es iluminada con luz solar esta absorbe casi todas las longitudes de onda visibles. Casi. Lo que significa casi todos los colores, excepto el rojo que se difunde. Por eso la rosa se ve roja.

La misma razón aplica para las nubes que se ven blancas. Tienen muchas gotitas de agua o cristales de hielo que dispersan la luz por completo, viéndose blancas.

¿Por qué el cielo se ve azul?

Nuestro planeta está envuelto en un capullo llamado atmósfera, compuesta de moléculas de agua, gas, polvo y ceniza. En fin, de átomos. Millones de ellos. La luz blanca al viajar desde el Sol “choca” con estas partículas que hacen la función del prisma de Newton, descomponiendo la luz en su espectro. El color azul es el que menos se dispersa debido a su corta longitud de onda. Si le añadimos que nuestros ojos son más sensibles al color azul y no al violeta, el resultado es que vemos el cielo de ese color.

En el horizonte la luz azul, ya no se dispersa, sino que se disipa, pues tiene que viajar más a través de la atmósfera. Cuando el Sol se hunde en el horizonte, las longitudes de ondas largas del extremo rojo del espectro, comienzan a aparecer. Cuanto mas cantidad de polvo hay, mas probable es que el Sol se ponga entre despliegues de rojos.

¿De qué color ve el cielo un astronauta?

Si está trabajando en su nave en el espacio, o si está en La Luna, lo ve negro. ¿Cómo? Si allá afuera también hay Sol. Sí, pero el astronauta ha perdido su prisma. No tiene ni está bajo una atmósfera, entonces solo ve un cielo color negro y algunos puntos luminosos que son las estrellas y otro punto luminoso más grande que es el Sol.

Sin embargo, a la Tierra si la ve azul. Su mirada al voltear hacia abajo, atraviesa la atmósfera, que le sirve de su prisma personal.

¿Te sientes víctima de tus sentidos?

(….) “Efectos de la perspectiva. Efectismos astronómicos con que engañan los cielos a los pobres espectadores de la tierra. La ciencia divide a los cuerpos en moléculas, a las moléculas en átomos: aplica la mecánica y aplica el cálculo; y todo lo reduce a movimientos y á números.

El azul del cielo es un juego de la luz, y más allá del velo celeste sólo existen las negruras sin fin del espacio. Pues la ciencia nos dice que todo esto es ilusión.
No hay fenómeno en el Cosmos que no tenga una apariencia, que para el ser humano es casi siempre una ilusión, y que no lleve dentro de sí una realidad, que es la verdad científica.

El cielo es azul y finge una inmensa bóveda que nos envuelve. ¡Y qué hermosa y qué clara y qué esplendente se nos muestra en las horas del día, y qué techonada de estrellas en las noches tranquilas, y despejadas! Es el cielo, y este nombre le damos.

Pues toda esta hermosura es ilusión. La ciencia lo dice y lo demuestra. Ese astro soberano, que ha vivido poco más de un minuto, es una apariencia, una mentira más del espacio; una ilusión de nuestros sentidos. Es la luna, cuerpo muerto que oculta al Sol, pero que no puede ocultar su atmósfera. En vez de formar una unidad, están á millones de leguas uno de otro, sin sospechar nuestro engaño ni nuestras ilusiones.

¿Es que no existirá belleza ni consuelo más que en la mentira? ¿Es que la verdad será siempre desesperada y triste? ¿Será ilusión siempre el arco iris?” (Fragmento de Ilusiones y Realidades de Jose Echegaray)

Sin embargo, esta conveniente depuración de cualquier propósito edulcorante y falso, este laudable realismo en detrimento del sentimentalismo cósmico, no debe confundirse con la pérdida de la esperanza personal. (Richard Dawkins 9)

Desde esta parcela consciente de las ilusiones y realidades, pero con esperanza, los abandona hasta la próxima.

El Perplejo Sideral
www.astronomos.org

Bibliografía
— Isaac Asimov, Introducción a la Ciencia, P & J, 86
— Jose Echegaray. Premio Nobel de Literatura 1904, Matemático y Dramaturgo español. —Fragmento de su escrito Ilusiones y Realidades. Fuente: Enseñat, Juan B. Lecturas literarias en prosa y verso. París: Librería de la Vda. de C. Bouret, 1908.
— Richard Dawkins, Destejiendo el arco iris, Tusquets Editores, 9